
Verano de 2025 en el viñedo Kinross Home
Preparándose para una cosecha excepcional en 2025
Por Gary Crabbe, viticultor de Kinross
Con el verano en su apogeo en Central Otago, nuestros viñedos en Kinross se gestionan con esmero para garantizar la mejor calidad de fruta posible para la próxima cosecha. Este período, conocido como envero, es crucial en la temporada de crecimiento, cuando nuestras uvas comienzan a cambiar de color y a desarrollar los ricos sabores que definen nuestros vinos. Cada paso que damos ahora tiene un impacto directo en la intensidad, el equilibrio y la estructura del producto final.
Manejo de la exposición al sol para uvas saludables
Una de las técnicas clave de gestión del viñedo que empleamos durante este caluroso verano es la deshoja estratégica. La parte trasera de las vides se mantiene cubierta con un dosel natural de hojas para proteger la fruta del intenso sol de la tarde, previniendo así quemaduras solares que podrían dañar las delicadas uvas.
Sin embargo, en la parte matutina de las vides, deshojamos para que la suave luz solar llegue a la fruta desde temprano. Esto garantiza una maduración adecuada sin estrés térmico excesivo, ayudando a las uvas a mantener la acidez necesaria para un vino equilibrado.
Preparación para la protección de las aves: Redes para las vides
Con el envero en marcha y la fruta pasando del verde al morado intenso, nos acercamos rápidamente a otro paso crucial: proteger las vides con mallas. En cuanto las uvas empiezan a endulzarse, las aves hambrientas se convierten en una gran amenaza. Cubrir las vides con mallas protectoras evita que se den un festín con nuestra cosecha cuidadosamente cuidada, asegurando así una cosecha abundante y sana.
Aclareo selectivo de racimos para control de calidad
En esta etapa, nuestro experimentado equipo de viñedos inspecciona cuidadosamente las vides, eliminando selectivamente cualquier fruta que no cumpla con nuestros altos estándares. Este proceso implica cortar los rabos o hombros de los racimos, secciones que podrían no madurar uniformemente o no contribuir a la calidad general del vino final.
Este año, nuestros racimos son bastante pequeños debido a una sequía prolongada, lo que resulta en bayas más pequeñas con sabores más concentrados. La combinación de lluvias mínimas y riego controlado nos permite esperar un Pinot Noir de sabor intenso y color intenso. Menos mosto, más contacto con los hollejos, lo que resulta en un vino de riqueza y estructura excepcionales.
La influencia del suelo en la maduración
En Kinross, nuestros bloques de viñedo maduran a diferentes ritmos debido a las variaciones en la composición del suelo. Algunas secciones, en particular aquellas con suelos ligeros de esquisto, maduran más rápido que otras con suelos más pesados y que retienen la humedad.
Por ejemplo, algunos bloques de Pinot Noir maduran 12 días antes que otros, lo que hace esencial un seguimiento minucioso para determinar el momento perfecto para la cosecha. Mientras tanto, más abajo en el viñedo, nuestras vides de Chardonnay continúan su proceso de maduración más lento y constante, influenciadas por las características únicas de su suelo y ubicación.
Mirando hacia la cosecha
Nuestras vides alcanzarán su punto máximo de maduración en las próximas seis semanas y anticipamos una cosecha emocionante a principios de abril. Este año cosecharemos Gibbston antes de Bannockburn, algo poco común. La combinación de clima cálido, sequía y un manejo preciso del viñedo prepara el terreno para una cosecha que producirá vinos profundos e intensos de Gibbston.
A medida que nos acercamos a la recta final antes de la vendimia, nuestro equipo sigue centrado en los detalles que marcarán la diferencia en la botella. ¡Estén atentos a las novedades del viñedo a medida que nos acercamos a la cosecha y a la celebración de la misma en Kinross!






